Encarna Teruel

Expíritu emprendedor, solidario y generoso

Encarna, mujer emprendedora, madre de dos hijos y esposa de Luis. Trabaja en la empresa privada, promovió un negocio en el que nos niños eran su objetivo y ha dedicado gran parte de su tiempo libre en los últimos años a promover el proyecto EJE y EME, de fomento de la cultura emprendedora (empresarial y personal-social) para niños y jóvenes.

A través de su experiencia vemos un espíritu emprendedor y solidario pero sobretodo generoso.

Participa en la comunidad local Focolar de Caravaca. Uno de los motivos por el que la hemos traído a nuestra página Testimonios.

María José

¿Cómo comenzaste esta experiencia?

En octubre de 2006 tuve la oportunidad de conocer en la CROEM al promotor del proyecto Pericles, que es de Asturias.

Yo asistía a uno de los muchos seminarios y jornadas a los que siempre me ha gustado ir, para formarme y estar al día en mi trabajo. No recuerdo bien de que era la jornada a la que este Sr. vino a hacer una ponencia. Hacía referencia al fomento de los valores emprendedores en una sociedad que se había venido abajo y que estaba estancada desde hacía unos quince años. Se refería al Valle del Nalón en Asturias cuando cerraron las fábricas de la zona y mucha gente se quedó en paro.

Había que fomentar el Emprendedurismo y hacer que la gente montara negocios, para crear puestos de trabajo. Pero la novedad estaba en que era una iniciativa no solo para adultos que podrían montar una empresa enseguida sino que llevaba consigo un programa para formar en valores emprendedores a los jóvenes: “El emprendedor no solo nace, sino que se hace” ...Emprendedores no solo para montar empresas y sacar del paro a otras personas, sino emprendedores también en el ámbito social para crear ONG y ser activos ante las necesidades sociales.

En fin me dejó tan fascinada la experiencia, que me vine a Caravaca por la noche, muy impactada.

Me había encantado la experiencia, y me dije ¿y si yo hago algo igual por nuestros hijos, nuestros adultos del futuro?

¿Por qué lo hiciste?

Por aquel entonces, yo ya llevaba dentro de mí, siempre lo he tenido, ese proceso de búsqueda, de trabajo interior donde, siempre he querido formarme y trabajarme, más y mejor, para que como persona y madre responsable de mis hijos, darles los mejores valores y principios posibles.

Por ello pensé, ¡este proyecto tengo que traerlo a Caravaca, al colegio de mis hijos, pues quiero que mis hijos y otros niños se nutran de experiencias como esta!

¿Qué pasos diste para iniciar el proyecto en Caravaca?

¿Que hice? A los pocos días me puse en contacto con este señor en Asturias a través del teléfono y correo electrónico que dejó a los asistentes al curso. Se trataba del gerente de la empresa por lo que me dijeron que era muy difícil hablar con él, pero al final lo conseguí. Me preguntó quien era y le respondí:

“Una madre interesada por la educción de sus hijos, inquieta ante los retos que vivimos en esta sociedad actual del “todo vale”, emprendedora y que quedó fascinada por la experiencia que contó en Murcia. Me gustaría traer ese proyecto al colegio de mis hijos”.

Se quedó un poco parado, seguramente pensando que se trataba de una ilusa, pero como es un hombre muy inteligente, no quiso desaprovechar ni una sola oportunidad, de extender su proyecto por toda España, así que me escuchó, y durante los días siguientes tuvimos varias conversaciones telefónicas.

Me dijo que si era capaz de convencer a uno o dos profesores y de coordinar el proyecto me lo cedía gratuitamente para ponerlo en marcha en el colegio.

¿Con quien te pusiste en contacto para iniciar el proyecto?

Me fui tan dispuesta al colegio de mis hijos, Fátima y Luís a contarlo, con la documentación que me enviaron desde Asturias, pensando que aquello estaba chupado... ¡que ingenua! A quien se lo conté casi se rió de mí. Los profesores y los colegios tienen infinidad de proyectos y este era uno más, para ellos.

Yo trataba de explicarles que a través del mismo, a los niños se les trabajaba muchas capacidades, adquirían valores y desarrollaban competencias, les hablaba de autoestima, creatividad, trabajo en equipo, civismo, iniciativa, autonomía, etc., etc.

Me fui con mi gozo en un pozo. Pero yo que no me rindo fácilmente me dije ¿si mis hijos no pueden aprovecharse de esta oportunidad, por que no lo van a poder hacer otros niños?

¿A quién te dirigiste entonces?

Me fui a ver a una concejala amiga mía, Carmen Ruiz Mulero, y se lo conté. Le gustó el proyecto y me dice esto se lo vamos a contar al Alcalde.

Me fija una visita con el Alcalde y se lo cuento a todo. No nos conocíamos previamente pero me dijo: Me interesa. Si eres capaz de llevarlo adelante yo te apoyo. Inicia el proceso.

Inicié entonces un largo proceso de visitas con el CPR, profesores de todos los colegios de Caravaca, presentar el proyecto, videoconferencias con Asturias…, pero nada, en nueve meses nadie se echaba para adelante.

¿Cómo conseguiste entonces iniciar el proyecto?

Gracias a Juan Fernández, que también se entera o se lo dicen. Vino a verme para que se lo contara todo. Entonces se

ofreció a llevarlo a su colegio. Había dos profesores interesados y podía llevarse a cabo.

¿Has obtenido algún beneficio económico durante este período?

En Caravaca mucha gente me paraba para preguntarme por el proyecto, dada la difusión del mismo y me preguntaban cuanto cobraba. Me echaba a reír, porque no solo no he cobrado un duro sino que he tenido muchos gastos de teléfono, desplazamiento, visitas al aula, contactos con Asturias, con el Ayuntamiento… y todo esto compaginándolo con el trabajo en mi empresa, con mi negocio y con mi familia.

¿Concluye así esta experiencia de difusión del proyecto?

Por el contrario,  con el éxito obtenido  me  animé  a llamar de

 

Victor Kpan

nuevo a este señor y a pedirle que “me prestase” el proyecto para mayores EJE. Volvió a confiar en mí y en el curso 2008-2009 me cedió gratuitamente dos proyectos y acabó el curso con un mercadillo con trece mini empresas y unos doscientos alumnos.

Con este éxito llegarían los ecos muy lejos

Pues afortunadamente sí. El uno de junio de 2009, como he dicho antes, hubo un mercado de 13 miniempresas, y vinieron a ver la experiencia el INFO y Educación. Desde entonces trabajo para el INFO en el Departamento de Emprendedores.

Pero si no hubiese empezado a trabajar formalmente para el INFO, tenía en mente llevar adelante otro proyecto precioso, de formación en valores emprendedores sociales llamado JES (Jóvenes Emprendedores Sociales). Se trabaja y enseña a los jóvenes a montar una ONG en España, y a trabajar con otra ONG, en otra parte del mundo, creada también en el mismo entorno de ayuda social.

¿Qué te movió y qué te mueve a hacer éste trabajo?

La ilusión de trabajar por los demás en algo que me gusta, la empresa y la formación, y sobretodo trabajar con los niños y con los jóvenes.

Yo siempre dije, que mi vocación era ayudar a los demás, pero haciendo algo que me gustara. Y justo encontré algo con lo que ayudo a los demás, que comenzó altruistamente y que se ha convertido en un trabajo.

Los dos primeros años fueron como un voluntariado. Creo que con mi actividad contribuí a hacer una sociedad mejor, en la que vi como unos niños y jóvenes recuperaban interés, y valores en los que creía firmemente: el esfuerzo, la voluntad, la solidaridad, etc. Tratando de poner mi pequeño granito de arena en ayudar a que sean jóvenes emprendedores tanto para iniciar su propia empresa como emprendedores sociales fomentando la solidaridad.

¿Cómo es tu relación con los alumnos en el aula y luego fuera, cuando los ves por la calle?

Mi relación es muy cordial, pues cuando voy al aula, voy a realizar sesiones de motivación, a inculcarles interés por el proyecto, por lo que hacen; entonces lo que hago, que me encanta, es ponerme a su altura, les hablo de sus cosas, del Tuenti, del Messenger etc., y les cuento lo importante que es lo que hacen, para ellos y para su futuro, me intereso por lo que hacen, les felicito…, en suma intento trabajar de forma constructiva siempre, aunque a veces parece que no responden, pues a los jóvenes de hoy parece que nada les interesa.

Luego en lugares fuera del aula, me he dado cuenta, que gracias también al apoyo de los profes, que me han cogido cariño, y me hablan de tu a tu, pues mi labor es de constante motivación a través del mail. No solo escribo a los profes a resolverles problemas, sino que escribo a menudo a los jóvenes (a su empresa) y les animo, les cuento noticias, les felicito, por lo que van haciendo etc.

Creo que tu debilidad es la relación con los niños

Efectivamente, son mi debilidad, siempre lo fueron. Por ello monté un pequeño negocio con mi marido para niños. Disfruté mucho con ellos.

Mi relación con los pequeños, que participaron del proyecto EME, fue muy cordial. Todos eran mis amigos, me saludaban por la calle como si quisieran darme las gracias por llevarles la experiencia a su cole, a su aula.

¿Cómo ves el grado de implicación de los jóvenes emprendedores, en una idea preconcebida?

El grado de implicación, si me pides opinión, es como tu bien sabes, bastante bajo, da igual que la idea sea preconcebida, o no, hay pocas cosas que les motive hoy en día. El hecho de saber que es una empresa lo que están dirigiendo, también les hace tener más miedos, por el tema de la pérdida económica, pero pienso que ese no es el motivo por el cual no se implican. Se implican, los que NACEN EMPRENDEDORES, pero nosotros podemos conseguir que otros SE HAGAN EMPRENDEDORES. El emprendedor no solo nace, sino que se hace.

¿Qué les dirías a los que quieran comprometerse en ideas que contribuyan a un mundo mejor, más unido?

Pues que es precioso acostarse por la noche y pensar que estoy trabajando por un gran Ideal.

Para mí es muy importante también, pensar que si al cabo de unos años, esto en lo que estoy trabajando, contribuye a que despierte en ellos el interés y el sentido de responsabilidad en su propia vida, habrá merecido la pena, pues ese sentido de responsabilidad, no es algo individual, sino colectivo, porque la responsabilidad afecta al conjunto de los que viven a tu alrededor. Si yo soy responsable en mi propia vida, mis hijos, mis amigos, mis familiares, contribuirán a un sentido más grande de responsabilidad, sobre los demás.

La unidad hace la fuerza. Parece una utopía, pero cada uno en nuestro pequeño espacio, podemos contribuir a que alrededor nuestro haya un grupito de mejores personas.

Yo ya he podido experimentar que hacer cosas por los demás, te da fuerza para vivir, y te anima a seguir adelante día a día.

 

Encarna Teruel