Francisco Soler

El representante de la Iglesia Católica merece un respeto

En el Noroeste de fecha 13 al 20 de Noviembre, en la sección de opinión, apareció un artículo firmado por Santos López Giménez, titulado "Reflexión en la víspera de una indeseable visita", y aunque no especifica a que visita se refiere, pero si lo aclara al final de dicho artículo "pd: escrito en la madrugada del 5 al 6 de Noviembre de 2010, horas antes de la visita de Ratzinger a España", por lo tanto ya sabemos que se refiere a S.S. el Papa Benedicto XVI.

La Real Academia Española en relación con la palabra indeseable, la califica así: "Dicese de la persona, especialmente extranjera, cuya permanencia en un país consideran peligrosa para la tranquilidad pública las autoridades de éste". Es muy grave si ese calificativo se refiere a Su Santidad el Papa, por el contrario, si es que quiere decir que el pueblo español no deseaba su vista, completamente equivocado

 

Paco Soler

Sr. Santos, los hechos han demostrado lo contrario. Se mire por donde se mire, ese titular es una ordinariez y una falta de ética, cuando se califica la visita del Papa como "indeseable", es una ofensa a la Iglesia y a todos los católicos, mas de mil millones en todo el planeta.

Referente a la retirada por el Gobierno del proyecto o anteproyecto relativo a la Ley de Libertad Religiosa, tampoco le faltan "piropos" contra la Iglesia, yo quisiera aclararle algunos conceptos:

1º.- Ningún gobierno democrático es marioneta de la Iglesia, pues la transición separó ambos poderes.

2º.- La Iglesia no constituye una sangría para el Estado, ya que se financia con la ayuda de los fieles y del IRPF, con la X que voluntariamente se coloca al hacer la declaración de la Renta. Pero aquí hay que hacer un pequeño inciso, y es que no ha mencionado lo que la Iglesia aporta al Estado desinteresadamente: Los voluntarios de Cáritas; los comedores, donde en la actual crisis cientos de familias acuden para buscar el sustento diario, y a las cuales no se les pide la afiliación política o religiosa, y que podían tomar ejemplo los Sindicatos y las demás confesiones religiosas, pero no es así, es la Iglesia católica la que está al frente de ellos, poniendo en práctica las Bienaventuranzas: Dar de comer al hambriento, vestir al desnudo, dar de beber al sediento, etc, y cuando Jesucristo las iba pronunciando, no especificó si había que atender a unos de una clase o de otra, sino simplemente los acogió a todos, y al final de su peregrinación fue clavado en la Cruz y murió por toda la Humanidad.

3º.- El Gobierno al retirar la Ley de libertad religiosa, no ha dado ninguna bofetada, ni ha querido con ello insultar a nadie, lo ha creído conveniente y nada más.

Hay un matiz que seguramente al Sr. Santos no se le ha pasado por la mente, si como ciudadano de Cehegin firmaría algún manifiesto para que no sacaran en procesión a la Virgen de las Maravillas, estoy completamente seguro que no lo haría, aunque no le caiga bien el Papa ni la Iglesia, y es que hay cosas en España que gobierne quien gobierne no cambiarán: nuestras procesiones de Semana Santa; la Romería del Rocío, la devoción a los patronos de cada pueblo, ¿quién va a prohibirlas?. En cuanto a los símbolos religiosos, ¿Quién va a retirar la Santísima Cruz de las almenas del Castillo?; el Cristo de Monteagudo; el Sagrado Corazón de Jesús que preside la iglesia del Tibidabo en Barcelona, y así podríamos llenar muchas páginas, ya que la geografía española está llena de símbolos religiosos, igual que en Marruecos y demás países musulmanes predominan los signos de su religión, que es lo más normal, y ningún musulmán se puede extrañar si en un colegio donde escolarice a su hijo se encuentra con un crucifijo, lo raro sería hallarlo en un colegio marroquí.

Si la visita hubiera sido de algún descendiente de Mahoma, quizá el Sr. Santos hubiera estado más cauto, sin embargo los católicos no le vamos a crucificar, lo único que podemos decir es repetir las palabras que Jesucristo pronunció cuando estaba clavado en la Cruz, dirigiéndose al Padre: "Señor perdónalos que no saben lo que hacen", aquí podíamos añadir: Que no saben lo que dicen.

No podemos olvidar que el Papa, además de ser el representante de más de mil millones de católicos, es un Jefe de Estado, por lo tanto merece un gran respeto.

Francisco Soler López